miércoles, 8 de octubre de 2014

La Importancia de la confianza

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La confianza es fundamental en la vida del ser humano, un ejemplo sencillo es que tú confías en que cuando llegues a tu casa, podrás entrar porque es tuya, tú confías que el mecánico arreglará bien los frenos de tu vehículo, tú confías, en que en el restaurante donde comes no usarán ingredientes contaminados.
Aún la persona más desconfiada del mundo, deposita su confianza en algo o alguien, no existe ser humano que no confié en absolutamente nada. 
Y aun cuando las personas tengan las mejores intenciones, y no tengan previsto fallar, puede suceder que fallen, por la única razón que todos podemos fallar y no solo podemos, sino que ¡fallamos!
Desafío a cualquiera que nunca ha fallado en su vida, que nunca ha cometido ningún error a escribirme. Realmente me gustaría conocerlo, puesto que la realidad de las cosas es que queriendo o sin querer todos nos equivocamos y fallamos a alguien.
La pregunta ahora que surge es, ¿entonces es mejor que vaya por la vida desconfiando de todos y verificando que todos hagan las cosas como deben hacer? Eso solo traerá frustración, enojo, decepción e incluso amargura.
Aunque quieras controlar todo el trabajo que los demás hagan, lastimosamente no lo lograrás, y eso solo te dará más dolores de cabeza.
Sin embargo hay todavía una esperanza, y esa es depositar nuestra confianza en la única persona que jamás ha fallado y jamás fallará, Dios. Él está dispuesto aguardar nuestras vidas y darnos seguridad.
Según el diccionario, “confianza es una esperanza firme que se tiene en otra persona” y la esperanza está muy relacionada a la fe, que es “la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”
Quizás no puedas ver a Dios, pero por medio de su hijo Jesucristo hoy puedes tener la plena confianza de que podrás pararte sobre una roca eterna. No importa si no te dejan entrar a tu casa, o si algo fallo al reparar los frenos o incluso si se equivocaron en la elaboración de la comida. En Dios hay confianza,  él es quien supervisa lo que nosotros no podemos y nos da la seguridad que todo estará bien porque él está con nosotros.
Te animo hoy a depositar tu confianza en el Señor Dios, él será tu roca eterna y jamás serás avergonzado.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Orando a Dios en secreto

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"Pero tú, cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en secreto", Mat_6:6
La idea principal en el ámbito de la relación con Dios es: Mantén tus ojos en Él, no en la gente. Ser conocido como una persona de oración no es un motivo correcto. Consigue un lugar privado para hablar con Dios, un sitio donde nadie sepa que estás orando. Cierra la puerta y háblale en secreto. Que tu única motivación sea la de conocer a tu Padre celestial. Es imposible que vivas como un discípulo sin tener tiempos claramente establecidos de oración en privado.
"Y al orar no uséis vanas repeticiones", Mat_6:7. Dios no nos oye porque oramos fervorosamente; sino sólo porque lo hacemos fundamentados en la redención. Él nunca se impresiona con nuestro fervor. Orar no es simplemente conseguir sus bendiciones; esta es la clase de oración más elemental. Orar consiste en lograr una perfecta comunión y unidad con Dios. Si el Hijo de Dios se ha formado en nosotros por la regeneración, Él nos continuará exhortando más allá del sentido común y cambiará nuestra actitud con respecto a lo que pedimos.
"Todo aquel que pide, recibe", Mat_7:8. Nuestra oración es una palabrería santurrona en la que ni siquiera involucramos la voluntad. Y después decimos que Dios no nos contestó, cuando en realidad nunca le hemos pedido nada. Jesús dijo: "Pedid todo lo que queráis", Jua_15:7. Pedir significa que nuestra voluntad está involucrada. Siempre que nuestro Señor habló sobre la oración, lo hizo con la espléndida sencillez de un niño. Nosotros respondemos con una actitud crítica, diciendo: "Sí, pero Jesús dijo que debemos pedir". Recuerda que debemos pedir lo que está de acuerdo con el Dios que Jesucristo reveló.

viernes, 13 de septiembre de 2013

¿Alguna vez pierdes la paz?

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"La paz os dejo, mi paz os doy", Jua_14:27
Hay momentos en que nuestra paz se basa en la ignorancia. Pero cuando despertamos a las realidades de la vida, tener la verdadera paz interior es imposible, a menos que la recibamos de Jesús. Cuando nuestro Señor habla de paz, Él la crea, porque sus palabras siempre "son espíritu y son vida", Jua_6:63. ¿Alguna vez he recibido esta paz de la que Jesús habla? Mi paz os doy: una paz que viene por mirar su rostro y darnos cuenta de su imperturbabilidad. 
¿Hay algo en tu vida en este momento de desasosiego y dolor? ¿Estás asustado y confundido por las olas y la turbulencia que en su soberanía Dios ha permitido que vivas? ¿Haz volteado todas las grandes ro
cas de tu fe, en busca de un pozo de paz, gozo o consuelo, pero no lo haz encontrado? ¿Tu vida te parece completamente árida? Entonces, levanta la vista y recibe el tranquilo contentamiento del Señor Jesús. Reflejar su paz demuestra que estás bien con Él, porque eres libre de dirigir tus pensamientos hacia Él. Pero si no estás bien con Dios, sólo puedes volcar tu mente sobre ti mismo. Cuando permites que algo te oculte el rostro de Jesucristo, estás perturbado por algo, o tienes un falso sentido de seguridad.
Si, en este momento, un asunto te apremia, ¿tienes los ojos en Jesús y estás recibiendo paz de Él? Si es así, Él será una grata bendición de paz en y a través de ti. Pero, si le das vueltas al asunto una y otra vez, lo olvidas a Él y bien mereces todo lo que te pasa. Perdemos la paz y nos llenamos de ansiedad porque no lo hemos estado teniendo en cuenta. Cuando uno consulta con Jesucristo, la confusión se desvanece, porque en Él no hay ninguna confusión. Preséntale todo y ante la dificultad, el duelo y la aflicción escúchale decir "No se turbe vuestro corazón", Jua_14:27.

Devocional: En pos de lo Supremo.

lunes, 22 de julio de 2013

Persona Influyente.

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“...sacaban los enfermos a las calles, y los ponían en camas y lechos, para que al pasar Pedro, a lo menos su sombra cayese sobre alguno de ellos”
(Hch_5:15).

El pueblo reconocía que el ministerio de Pedro era un ministerio de poder. A donde quiera que iba, los enfermos eran sanados. ¡No es de extrañar que la multitud deseara cobijarse bajo su sombra! El apóstol ejercía una tremenda influencia.
Cada uno de nosotros proyecta una sombra. Inevitablemente influenciamos las vidas de aquellos con quienes estamos en contacto. Herman Melville escribió: “No podemos vivir solamente para nosotros mismos. Nuestras vidas están relacionadas por miles de hilos invisibles y a través de estas fibras compasivas, nuestras acciones van como causas y regresan como efectos”.
Estás escribiendo un evangelio, / un capítulo cada día, / por los hechos que tú haces, / por las palabras que dices. /Los hombres leen lo que escribes, / Si es desleal o sincero. / ¡Dí! Según tú, ¿Qué es el evangelio?
Cuando se le preguntó a un hombre cuál de los evangelios era su favorito, contestó, “El evangelio según mi madre”. Y Juan Wesley dijo una vez: “He aprendido más del cristianismo por medio de mi madre que por todos los teólogos de Inglaterra”.
Es aleccionador darse cuenta de que alguien observa a cada uno de nosotros y piensa: “Esto es lo que un cristiano debe ser”. Puede ser un hijo o hija, un amigo o vecino, un maestro o estudiante. Tú eres su héroe, su modelo, su ideal. Te observa más de cerca de lo que piensas. Tu vida de negocios, tu vida de iglesia, tu vida de familia, tu vida de oración, todos éstos fijan el modelo que será alguna vez imitado. Deseará que tu sombra lo cubra.
Generalmente pensamos que las sombras son nada. Pero la sombra espiritual que proyectamos es algo real. Así que debemos hacernos esta pregunta: ¿Cuándo en el último gran recuento / aquéllos que he conocido deben partir, / ¿Este toque mío fugaz y diminuto / habrá añadido gozo o pesar? / ¿Aquél que revisa su inventario / de nombre, tiempo y lugar / dirá: “Aquí una influencia bendita vino”? / O “¿He aquí el rastro del maligno?” (Strickland Gillilan)
Robert G. Lee escribió: “No puedes evitar que lo que eres, dices o haces, deje de afectar a los demás, así como tampoco puedes impedir que tu cuerpo proyecte una sombra cuando está expuesto al sol. Lo que eres por dentro se deja ver por fuera sin ninguna ambigüedad. Ejerces una influencia que el simple lenguaje y la fuerte persuasión son incapaces de expresar”.

martes, 16 de julio de 2013

El dinero y el corazón

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Esta frase escucho a menudo “Las iglesias predican más sobre el dinero, que sobre Jesús” o hay otra mucho más popular “El pastor solo habla de prosperidad”
Desde mi humilde perspectiva creo que ocurre lo siguiente:
Hoy en día los pastores y predicadores hablan sobre que la persona que diezma y ofrenda será bendecida, y si no se entrega ese dinero habrá maldiciones, en lo cual estoy totalmente de acuerdo. “No es fácil que alguien me robe; sin embargo, ¡ustedes me han robado!” »Todavía se atreven a preguntarme: “¿Y qué te hemos robado?” Pues escúchenme bien: ¡Me han robado porque han dejado de darme el diezmo y las ofrendas!” Malaquías 3:8. (TLA)
El ser humano y más aún el que ha aceptado a Cristo como Señor y Salvador de su vida, sabe que todo le corresponde a Dios y lo único que Dios pide es el 10% de nuestros ingresos, y no porque Dios necesite ese dinero, sino porque busca un corazón agradecido.
Si seguimos leyendo Malaquías, hay una expresión mucho más dura al respecto “Todos ustedes, como nación, me han robado; por eso yo los maldigo a todos ustedes…”. Malaquías 3:9
Dios mismo dice que al haberle robado, hay una maldición sobre quien, o quienes les han robado; si hacemos una comparación en nuestros días, aquel que roba, debe pagar por su delito. Es lo mismo que dice Dios en este pasaje.
Ahora Bien hay otra realidad que si estas en pecado de adulterio, fornicación, lujuria, alcohol (Gálatas 5:19-21) y das tus diezmos y ofrendas, no serás “bendecido económicamente” Porque la Biblia dice “No se engañen Dios no puede ser burlado porque lo que el hombre siembra eso cosecha” Gálatas 6:7
Repito una vez más a Dios no le interesa nuestro dinero, a él le importa nuestro corazón.
Hay mucha gente que da mucho o poco, pero con un corazón sincero y agradecido, Dios en base a ese corazón les bendice y provee, sin embargo al mismo tiempo hay personas que dan, creyendo que si dan 100mil guaraníes, Dios está obligado a darles 200mil guaraníes, esta actitud es totalmente errada y mal enfocada.
Por ultimo hay otro grupo más que piensa que no tienen por qué darle a Dios nada, que la iglesia hace mal versación de fondos, la frase más popular de todas que es… el pastor “come” el dinero, y esto es nada más que síntomas de que Dios todavía debe gobernar sus vidas, que posiblemente hayan aceptado a Jesús como salvador, pero que todavía no lo han puesto como Señor de sus vidas.
Creo Firmemente que Dios no le interesa la cantidad que le podamos dar, Él es dueño del oro y la plata. Hageo 2:8, no necesita nuestro dinero, inclusive no quiere que nosotros nos enfoquemos en el dinero “porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe…” 1Timoteo 6:10 El busca que el corazón humano se desapegue de lo material y los busque a él, y nada más que a él “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.” Mateo 6:33

Busquemos a Dios, busquemos agradarle, no seamos tacaños, ni avaros, démosle lo mejor a él, y el resto es consecuencia de tener un corazón que le agrade.

jueves, 27 de junio de 2013

El amparo de la liberación personal

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"Contigo estoy para librarte, dice Jehová", Jeremías 1:8 

Dios le prometió a Jeremías que lo libraría personalmente: "Tu vida te será por botín...", Jeremías 39:18. Eso es todo lo que Dios les promete a sus hijos. Él guardará nuestra vida dondequiera que nos envíe. Nuestras propiedades y posesiones personales no deben ser importantes y no debemos apegarnos a ellas. Si lo hacemos, habrá temor, dolor y aflicción. Esta es la esencia del amparo que nos ofrece la protección de nuestras vidas.

El Sermón del Monte enseña que cuando estamos ocupados en los asuntos de Jesucristo, no tenemos tiempo para defendernos a nosotros mismos. Él nos dice al respecto: "No te preocupes si eres tratado de ana manera justa o no". En realidad, procurar que nos traten con justicia indica que nos hemos desviado de la devoción a Él. Nunca busques la justicia en este mundo, pero nunca dejes de darla. Si la buscamos, empezaremos a quejarnos y a ser dominados por el descontento que produce la autocompasión: "¿Por qué me tratan de esta manera?" Si estamos consagrados a Jesucristo, no haremos nada con respecto al trato que recibamos, sea justo o injusto. En esencia, Jesús dice: "Sigue firme haciendo lo que te mandé y Yo guardaré tu vida. Si tratas de cuidarla tú mismo, te apartas de mi liberación". Los más devotos de entre nosotros nos volvemos ateos en este asunto. No le creemos a Dios, entronizamos al sentido común y luego le pegamos el nombre del Señor. Nos apoyamos en nuestro entendimiento en lugar de confiar en Él de todo corazón (ver Proverbios 3:5-6).

Devocional: En pos de lo Supremo

miércoles, 26 de junio de 2013

¿A quien amamos más?

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No améis al mundo ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. 1 Juan 2:15

En ocasiones escucho comentarios como “yo amo a Dios pero vivo la vida a mi manera”, mas de una ves estas palabras han retumbado en mi cabeza y no encuentro la forma de conectar esta frase de “amar a Dios, pero vivir a mi manera” cuando la biblia dice que solo podemos amar a una de las partes, por un lado DIOS y por el otro el MUNDO. Examinemos que es amar al mundo.
Cuando la Biblia se refiere a “el mundo” no se refiere al planeta en el que estamos viviendo, por que si fuese así tendríamos que emprender un éxodo masivo hacia otros planetas para no estar aquí, la Biblia se refiere al sistema en el cual esta acostumbrado a vivir el mundo, corrompido por el pecado, la inmoralidad, el egoísmo, el desenfreno, el libertinaje en otras palabras la ausencia de Dios, en la mayoría de los casos la frase “vivo a mi manera” quiere decir hago todo lo que quiero, cuando quiero, con quien quiero, total todo el MUNDO lo hace. Pero nuestro pasaje es aún mas especifico ya que dice “Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no esta en el”, es fuerte encontrarnos con esta realidad bíblica que confronta nuestros corazones al saber que si estamos viviendo fuera de los Principios de Dios (Principios Bíblicos) el amor del Padre no esta en nosotros. ¿Entonces quiere decir que tendré que volverme un ermitaño o un antisocial? Por supuesto que no ya que (Juan 17:15) Jesús ora que sus discípulos no sean quitados del mundo sino que sean guardados del mal, es eso mismo lo que tenemos que hacer nosotros, no aislarnos pero si vivir una vida radical según las enseñanzas de nuestro Maestro y a quien seguimos sus pisadas, no entreteniéndonos con las nuevas tendencias a la cual el mundo elogia, el libertinaje, la irreverencia, las drogas, etc. Ya que estos no provienen de Dios sino del Mundo (1 Juan 2:16).

El amar a Dios no quiere decir que vivirás como si fueses un robot programado para se utilizado, quiere decir que con tus errores y defectos, fortalezas y debilidades seguirás siéndole fiel sin renunciar a tus principio, Cristo murió y resucito por nosotros ahora vivamos una vida totalmente entregada a él, no ha prometido que seria fácil pero si que estaría con nosotros en cada batalla librada como dice un conocido predicador “El ya gano la guerra a nosotros nos toca ganar las batallas” recuerda lo que dice su palabra en Romanos 5:8  “Mas Dios muestra su amor para con nosotros,  en que siendo aún pecadores,  Cristo murió por nosotros.”, tomemos un tiempo para reflexionar y hacernos la pregunta ¿A quien amo mas?¿A Dios o a todo lo que va en contra de su voluntad? Es una pregunta que solo tú puedes responder, pero déjame decirte que Él se encuentra con los brazos abiertos esperándote como un Padre espera a su hijo. Que Dios te Bendiga.